CIBERSEGURIDAD EN PRODUCTOS DIGITALES

La Era Digital viene en un crecimiento acelerado constante, generando la necesidad de digitalizar los procesos, demostrando que es fundamental la aplicación de nuevas tecnologías.

CIBERSEGURIDAD EN PRODUCTOS DIGITALES

La Era Digital viene en un crecimiento acelerado constante, generando la necesidad de digitalizar los procesos, demostrando que es fundamental la aplicación de nuevas tecnologías.

En nuestro rol de consumidor financiero estamos frente a esta tendencia y nos vemos obligados a cambiar nuestros métodos de compra y con ello exponernos a todos los riesgos y fraudes cibernéticos.

Un ataque cibernético expone la información del usuario principal, como la de todos los sistemas de información con las que el interactúe, es decir, el sistema de su empresa, sus bancos, centros educativos, etc.

Esto compromete el acceso a la información allí contenida, los servicios de estas entidades podrían ser afectadas temporal o definitivamente dependiendo del nivel del ataque.

Los delincuentes acuden a diferentes metodologías para realizar todo tipo de ataques, tenga en cuenta los más frecuentes:

Fuerza Bruta:

Consiste en adivinar nuestra contraseña a base de prueba y error, los delincuentes prueban diferentes combinaciones con palabras y números al azar con nuestros datos personales hasta adivinar el patrón correspondiente.

Ataque por Diccionario:

Los delincuentes utilizan programas web, para de forma automática identificar las posibles claves de nuestras cuentas por medio de diferentes algoritmos.

Ingeniería Social:

Se basan en un conjunto de técnicas dirigidas a nosotros, los usuarios, con el objetivo de conseguir que relevemos información personal o permita al atacante tomar control de nuestros dispositivos.  Este tipo de ataques son basados en el engaño y la manipulación de los usuarios.

Para este tipo de ataques existen diferentes modalidades, Phishing, Vishing, Smishing.

En este tipo de ataques los atacantes envían mensajes suplantando a una entidad legitima, como bancos, tiendas, redes sociales, etc., estos mensajes suelen ser urgentes o atractivos para lograr su objetivo de capturar información sensible.

Para evitar caer en este tipo de amenazas hay que tener en cuenta:

  • Detectar errores gramaticales en el mensaje.
  • Revisar que el enlace coincide con la dirección a la que apunta.
  • Comprobar el remitente del mensaje.
  • No descargar archivos adjuntos y analizarlo previamente con el antivirus.
  • No contestar estos mensajes.

 

Por lo anterior, mencionamos aspectos clave para evitar este tipo de incidencias:

  1. Cambio de claves periódicamente
  2. Claves difíciles de adivinar
  3. No permitir el autoguardo de los datos sensibles en los medios de pago como tarjetas de crédito y PSE.
  4. No abrir sitios web No Seguros
  5. No utilizar la misma contraseña para diferentes cuentas.
  6. No utilizar información personal para la creación de contraseñas.
  7. No guardar las contraseñas en notas o apuntas personales.

 

Todos somos parte de un sistema y debemos procurar evitar que se materialicen estos eventos de riesgo.