Desafíos en los seguros de autos, esta es la realidad y así la estamos contrarrestando

Si eres un intermediario de seguros y además tienes un auto nuevo o usado lee esta nota hasta el final y entérate de las medidas que diferentes compañías de seguros están poniendo en práctica para superar la creciente crisis que atraviesan los seguros para automotores y que tiene su raíz en el desequilibrio en la cadena global de suministros, que de una manera simple significa una falta casi total de repuestos para autos.

Desafíos en los seguros de autos, esta es la realidad y así la estamos contrarrestando
Crisis en los seguros de autos, esta es la realidad y así la estamos contrarrestando

Este fenómeno se viene evidenciando a partir de la pandemia por COVID - 19 que no solo confinó a millones de personas en todo el mundo, sino que, además paralizó la fabricación y el flujo habitual de partes y repuestos para automóviles, lo que ha reducido la importación de estos elementos al país. 

De acuerdo con información de Federación de Aseguradores Colombianos - FASECOLDA esta crisis se ha exacerbado entre otros factores por:

  • La escasez de contenedores y la alarmante congestión portuaria que da cuenta de una innumerable cantidad de estos, atascados desde el año 2020.
  • Pedidos de repuestos atrasados, donde conseguir una pieza (que solo puede ser importada) puede tardar más de seis meses en llegar al país.
  • Aumento del flete marítimo hasta 7 veces más, principalmente en los fletes de China a Suramérica en comparación con el costo en 2019. 

Un efecto en cadena que golpea directamente al sector asegurador en el ramo de vehículos

“La escasez de repuestos después de la pandemia no es un situación aislada es el primer eslabón de este efecto en cadena, que se ha convertido en una crisis de grandes proporciones para el sector asegurador en el ramo de autos, y Colombia no es ajena a esta crisis de carácter mundial puesto que, el suministro de partes para autos en su gran mayoría se da a través de la importación de estos elementos, a esto, hay que sumarle que de cada 100 siniestros en el país que comprometen automóviles, al menos 50 dan como resultado procesos complejos de reparación, y estos arreglos demandan autopartes que son el punto álgido de esta desafortunada cadena dada su escasez”, explica Franklin Susa, gerente de seguros ramo vehículos de Aseguradora Solidaria.

Por otro lado, aunque los concesionarios y representantes de las marcas de automóviles en Colombia siempre contaron con stocks de repuestos, que antes de la pandemia eran suficientes para la reparación de vehículos, hoy son prácticamente inexistentes a razón de la escasez y el desequilibrio de toda la cadena logística, que da cuenta no solo de la escasez de los repuestos, sino además, de contenedores de dichos repuestos que no han podido ser trasladados y que resulta muy costoso reubicar. 

Aumento en hurtos, uso de plataformas, e intentos de fraude otros factores que avivan la crisis

Franklin Susa indica que si bien la escasez de repuestos es el punto de mayor inflexión dentro de esta crisis, existen otros factores que no han sido tan expuestos mediáticamente pero que también ejercen una fuerte influencia y socavan la crisis del sector de seguros de vehículos. 

El hurto de carros, por ejemplo, es uno de estos factores, un fenómeno que viene en aumento y que es resultado de la escasez de repuestos, con lo cual los vehículos robados se convierten fácilmente en autopartes de acceso en el mercado negro, que muchas personas toman como opción ante la imposibilidad de reparar y movilizar sus vehículos. 

Indica Franklin Susa, que, adicionalmente el incremento de actos vandálicos y siniestros que incluyen la afectación a vehículos les ha costado a las aseguradoras en el ramo de automóviles cerca de 30 mil millones de pesos, donde gracias a la escasez de partes los vehículos que antes se iban a pérdida parcial por daños hoy son vehículos en pérdida de mayor cuantia. 

Otra variante dentro de esta crisis se centra en el uso de plataformas para movilizarse en automóviles particulares, ya que muchas de las personas que conducen estos vehículos no tienen la experiencia requerida para prestar este tipo de servicio, como resultado, los eventos de accidentes son mucho más frecuentes. Cuenta Franklin Susa de un caso que se presentó en la compañía, donde 5 clientes de una de las oficinas sumaban 120 vehículos asegurados, los cuales representaban cerca de 100 millones en primas, a la vuelta de 1 año, ya se habían pagado alrededor de 300 millones de pesos en siniestros por estos vehículos, precisamente porque las personas no conducen adecuadamente y están prestando un servicio para el que la idoneidad y la experiencia son requeridos. 

Finalmente, otra situación que se suma a la crisis es el intento de fraude, una práctica que tiene múltiples modalidades, por ejemplo, en algunos casos se reportan afectaciones a vehículos en supuestos accidentes que nunca ocurrieron; otra modalidad es inventar un siniestro entre dos personas buscando el pago para ambas partes, de allí que sea necesario invertir más tiempo e incluso recursos por parte de las aseguradoras para investigar con mayor detalle como suceden los siniestros. 

Cómo se está contrarrestando esta crisis en todo el sector y desde Aseguradora Solidaria 

Con este panorama, no es de sorprender que el costo de los seguros de vehículos haya comenzado a subir sustancialmente, ya en febrero de este año se registraba un incremento del 27%, esto como una medida para contrarrestar la crisis y hacer sostenible este ramo del sector asegurador.  Por su parte Solidaria ha buscado diferentes estrategias que sin dejar de ser competitiva le den un alivio al ramo de vehículos, adicionalmente ha sido estricta en investigar el comportamiento de la crisis y buscar soluciones que desde otras vertientes mantengan en pie la operación, por ejemplo,  Solidaria ha invertido tiempo y recursos en investigaciones de benchmarking, que como resultado, han definido ajustes de tarifa por plaza y de acuerdo a diferentes marcas comercializadas, con ello, se busca un punto de equilibrio sin perder la competitividad. 

Así mismo, se han realizado ajustes especiales en marcas de alta siniestralidad y en deducibles, estas medidas, explica Franklin Susa, han sido una manera de adaptarse a la situación, a la nueva realidad, pero pensando no solo en la sostenibilidad del ramo sino además en el tratamiento y fidelización de sus clientes, que son la prioridad en este momento de crisis. 

Divulgar la realidad de esta crisis en un tono más positivo, otra de las estrategias previstas

Franklin Susa advierte de la necesidad de informar con claridad la situación por la que atraviesa el sector asegurador en su ramo vehículos, además de las afectaciones derivadas de esta en otros ramos del sector, una petición que incluso, los presidentes de las compañías aseguradoras ya han solicitado, y para la que proponen el desarrollo de un sistema de comunicación a través de FASECOLDA, que informe a los usuarios y al consumidor financiero lo que realmente  está sucediendo, “parte de esa estrategia, a todas luces necesaria y oportuna, es informar no solo a los clientes sino al mismo intermediario de seguros sobre  la realidad  de la situación y las razones por las que se han incrementado los costos,  es indispensable que entiendan la complejidad de la crisis y porque incluso muchas compañías aseguradoras no quieren asegurar diferentes marcas de automóviles para las que el tema de repuestos es insostenible… esta situación es algo que no puede dejar de informarse”, concluye Franklin Susa.

Aunque por ahora es difícil saber cuándo se llegará a un punto de estabilidad frente a la crisis en el ramo de vehículos, no solo por la persistencia en la escasez de repuestos, sino por todas las vertientes que confluyen, lo que si se puede dar por sentado es que, informar esta situación permitirá una mejor comprensión del problema, y porque no, la búsqueda de soluciones alternativas que mitiguen la situación.